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Terapia Individual

Que es la Terapia Individual desde el punto de vista Gestalt

La terapia individual o personal es aquella que se refiere uno mismo y puede ser realmente útil a la hora de comprender nuestras propias emociones, conductas o las situaciones en las que nos vemos envueltos en nuestra vida diaria y que terminan perfilándose como conflictos, ya sea internos o externos.

Gracias a la terapia personal es posible llegar a comprender y a dominar las emociones, a mejorar la capacidad individual para la toma de decisiones y a desarrollar una autoestima sana que permita mejorar nuestra relación con otras personas. Por ello, cuando se opta por la terapia personal para la resolución de nuestros propios conflictos, lo principal es identificar cuáles son los problemas y circunstancias que están provocando un cambio en nuestra conducta o estado de ánimo.

Por tanto, puede ser recomendable optar por la terapia personal cuando se tiene un problema de ansiedad, falta de autoestima, inseguridades, falta de autocontrol, falta de motivación, problemas relacionados con adicciones, conflictos individuales dentro de la relación de pareja, problemas derivados de la situación laboral o bien, problemas propios que puedan afectar directa o indirectamente a la familia.

La terapia personal sirve, principalmente, para recuperar el bienestar y para promover el crecimiento o desarrollo individual. Permite identificar qué aspectos de nuestra vida no se adecuan a nuestras expectativas y a encontrar soluciones que permitan que nos sintamos libres descubriendo nuestras propias posibilidades.

Ayuda a superar experiencias desagradables o que hayan marcado un antes y un después en nuestra vida, permitiendo que ello deje de afectarnos emocionalmente en el futuro y enseñándonos a vencer las dificultades que impedían que aceptamos esa situación en el pasado.

Saber controlar nuestras emociones, tomar decisiones de manera sana y adecuada, e incentivar el crecimiento personal, también son objetivos que pueden lograrse mediante las diferentes herramientas que se ponen en práctica durante las sesiones de terapia personal y que finalmente, permiten al individuo reconocer y potenciar determinadas cualidades positivas como la alegría, la autoestima, el cuidado y el amor propio.

Además, también es muy útil a la hora de obtener una mejor comprensión sobre uno mismo o el entorno que le rodea y no solamente está pensada para aquellas personas que sufren un conflicto, sino que también sirve para explorar a fondo el potencial de cada uno de manera que sea más sencillo alcanzar la felicidad individual.

Para qué sirve y que te puede aportar:

El trabajo con la Terapia Gestalt se centra en el restablecimiento de tu equilibrio emocional y relacional con el objetivo de que puedas conseguir una vida más plena, mediante:

El reconocimiento y expresión de tus emociones.
El contacto con tus necesidades para poder satisfacerlas.
El aumento de tu autoestima y una mayor confianza en ti mismo/a.
El saneamiento de tus relaciones personales (pareja, familia, amistades, trabajo)
La superación de duelos, heridas y sufrimientos.
El afrontamiento y el logro de tus objetivos.
El conocimiento y desarrollo de tus propios recursos personales (cognitivos, emocionales y de acción).

Para quién y cuándo se recomienda:

Por lo general, se acude a la terapia personal por diferentes motivos aunque habitualmente están relacionados con aspectos negativos de nuestra vida como una depresión, fracasos de cualquier tipo, sentimientos de culpabilidad, conductas adictivas, por haber sufrido una situación violenta (accidentes, maltratos, abusos…), en situaciones de estrés, frustración, para controlar y superar miedos o fobias, asimilar pérdidas y afrontar el duelo personal que surge en esta etapa, o para aumentar nuestra propia autoestima.